10 de la mañana. Un torrente de voces inunda las calles. Son-cómo les llaman en el pueblo-"los domingueros". Yo soy uno de ellos, salvo una pequeña diferencia: llegué anoche de Sevilla, para pasar el dia en la casita que tienen unos amigos. La algarabía y el alboroto, brotan por doquiera que miras: caras de satisfacción, chiquillos corriendo, parloteo de abuelas...
Me levanto, me aseo y me dirijo a un desayuno, que me llama desde la cocina. Allí, mas escándalo que en la calle. Los cuatro amiguitos revolotean alrededor de sus respectivas madres, que arreglan la mesa cómo medianamente pueden.
Desayuno ligerito, bañador, bolsa de playa y sombrilla al hombro. !Bajamos a la playa¡
Aún no se mascaba la tragedia... es llegar a la bajada de acceso y...! no veo la arena¡ mejor dicho: veo sombrillas, sin arena, toallas y esterillas, y no puedo ver la orilla...
Mi amigo me lo recuerda: "Claro hombre. No te asustes. Es domingo... y ya se sabe!!!"
Yo con dos palmos de narices, mis amigos se sonrien, porque mi cara debe de ser un poema. Llegamos a un pequeño claro e instalamos la pequeña mudanza de trastos: sombrillas, sillas plegables, una nevera portátil, y los "complementos" de la chiquillería: cubos, palas, tablas, colchonetas, (sólo de recordarlo, ya me estoy cansando...)
Una vez colocado y extendido, todo lo colocable y extensible, nos disponemos a una jornada de relajada convivencia... por los cojones, claro... el de la sombrilla de al lado, medio se ha metido con nosotros y en la conversación también, claro; me han dado un balonazo; a mi amiga, le han echado sus hijas -que "graciosas"-un cubo de agua fría por la espalda... muy relajados, vamos...
Pero, para eso está el chiringuito. Viaje va y viaje viene, se pasa la mañana, entre conocidos, porque parece ser que media Sevilla, se ha puesto de acuerdo... "hola fulanita, ¿que haces por aquí?","pero mira... si es: ¡coño Paco!","no me lo puedo creer: Antonio,´Tú también por aquí!!!!" Noto por momentos, que lo único que se me pone moreno, por momentos es el sobaquillo...
Recogemos. Almorzaremos allí cerca. Me despido por hoy de la playa. Me comentaron que habría gente, pero ¡¡¡¡ tanta!!!!, ¡¡¡y con tanta puntería!!!
Pero eso sí, lo hemos pasado de maravilla, jejejeje.
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Etiquetas: niñas, playa, recuerdos, vacaciones
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32 amigos piensan que...:
Es que los domingos playeros ya se sabe y luego encima se pillan retenciones de trafico, para acabar de completarlo.
Herodes los sevillanos somos asín tendemos a juntarnos todos
en el mismo sitio
y a la misma hora
y a la misma hora
Que decía la sevillana...
En fin ya veras como nos juntamos todos en la calle Betis pa la velá de Santa Ana.
Caracter gregario, se podría decir. Máxime siendo una playa como es Chipiona...
Un saludazo, y ciertamente Stripper, después vienen las retenciones, caravanas y demás historias automovilísticas...
Yo siempre intento evitar esos domingos, pero el que viene no me libro, a buscar un hueco temprano :)
Abrazos
A todo el que me vuelva a preguntar que por qué no voy a la playa los fines de semana, o en los meses de verano, lo mando del tirón para tu genial entrada.
PD. No soy playera sino de mar.
Todo tiene un principio y un final... Ahora a esperar a las próximas vacaciones.
¡Un abrazo!
yo pienso que para eso no voyn a la playa; me quedo en Montequinto los domingos que parece que estas en la costa sin agua y luego me voy para villa consola, un chiringuito con aire acondicionado y tó. Espero pasarlo mejor en Chiclana a partir de la Virgen. Un abrazo.
Es lo que tienen los domingos en la playa. A la hora que yo voy, por eso, los más madrugadores ya se vuelven, así me queda un huequecito un poco más grande. Lo divertido es oir las converssaciones de los vecinos, que no le tires agua a tu hermano, que no re revuelques así por la arena, no pases corriendo que molesta a la gente. Yo acostumbro a ir sola a la playa, así no hay problema de cuanto tiempo hay que estar en la playa, porque broncas he oido por esto.
Me encanta la playa, pero no soporto la aglomeración de gente, y sin embargo, en verano, pues como todo el mundo, a aguantarse tocan ;-)
Un lametón de pantera.
Herodes...la playa es fabulosa cuando podemos oír el susurro del mar. Pero los gritos de los chiquillos, música a todo volumen y esa cantidad de gente, no hacen posible el relax. Te considero amigo.
Besos.
Y pensar que uno viaja para alejarse del estress cotidiano...
Impresionante pintura la que enlazas y como siempre el texto exquisito.
Me gusta tu final reconociendo que os lo pasasteis muy bien.
Una abrazo M.V.
Pues sí, lo mejor de un domingo de playa es llega cuando aparcas el coche en casa, de regreso...claro que todo depende de la cala que escojas, y las ganas de madrugar, que de todo hay en la viña del Señor...
saludos
Luis
El que no sea o haya sido dominguero que tire la primera piedra. Yo lo fuí, incluso con gomático incluído (rueda de camión o tractor como flotador). Salu2.
Eso es lo que tiene… Yo en estos casos siempre me acuerdo de Los Morancos. Por eso soy tan amante de esas playas desiertas, que cada vez quedan menos claro… El viernes tiro para Caños, a ver quien te sacude la toalla encima, con la de playa libre que hay…
kisses
Todos protestamos por los domingos en la playa con tanta gente, no saber donde ponerse, los niños coriendo y llenandote de arena, los chiringuitos llenos de gente y un gran etc, pero al final todos vamos
Besitos Sr. Herodes
Cada vez se encuentran menos playas desiertas. La verdad es que la masificación playera tiene su ejemplo como día un domingo, y como lugar, podríamos citar Matalascañas.
Convivir un día así se convierte en algo complejo.
Un fuerte abrazo amigo Herodes.
Herodes, Rey, qué difícil ha sido dejarte hoy, un comentario!
Primero se presentó una versión en HTML, y terminé leyendo en el Reader tu artículo. Posteriormente y con un nuevo click, aparecí aquí...y estoy escuchando la música DIVINA que colgaste!
Tu descripción, es una radiografía de nuestras playas atlánticas, en donde la mayoría de los argentinos, llevan apellidos españoles! Te sentirías en casa, en nuestra Mar del Plata!
Pero como sabés, ahora mismo estamos en invierno y con bufandas tapándonos las orejas!
Sigo escuchando tu música (caramba, qué re-buen gusto!)No me voy más de tu blog!
Te dejo enorme abrazo, espero que sigas disfrutando el verano...y por supuesto, no cierro la ventana de tu blog...y sigo escuchando!
Lo has clavao Herodes. Vamos, real como la vida misma.
Besos
Sin duda como comenta Verdial como la vida misma,jajajajaja....Muy bueno,ameno sencillo con sabor...
PD:Me cuesta entrar a tu blog,tarda en cargar y se queda en blanco,espero sea algo temporal.
jajaja, fantástica la foto... jajaja. Te deso querido amigo unas felices vacaciones, de corazón.
Tu amigo Híspalis.
A mi me queda muy lejos la playa, así que no puedo ir muy seguido pero definitivamente, prefiero ir a un paraiso de playas virgenes y pocas personas que sólo pocos conocemos aunque sea a acampar y sin muchas comodidades pero se disfruta mucho más que las playas comerciales, además es maás limpio y se disfruta de una variedad de paisajes y fauna marina que no podría describir.
No te quejes tanto... por lo menos no te picaron las medusas y nada dices del "levante" ni de la tortilla rechinando arena... tuviste mucha suerte. Me encanta tu sentido del humor.
Saludos flamencos desde Cáceres
Querida Susana, sea usted bienvenida... Parece ser que tengo un pequeño espía que se dedica a toquetearme el blog, y salen cosas raras y se bloquea. Con esto contesto también a la querida América.
Siento no poder pasarme por vuestros blog, y contestaros tan tarde, pero es que ando a tope de trabajo y cuando llego a casa, me voy a mi dulce camita del tirón...
Un fuerte abrazo a todos...
Jajajaja, me has recordado unos días que pasamos en Matalacañas con unos amigos que viven en Sevilla. Todos se conocian y nos presentaban como vecinos sevillanos y la verdad, no cabia un alfiler por ningún laito.
Las tardes allí al ponerse el son fueron maravillosas, cuando todo el mundo se marchaba.
Besicos con muxo caló alcalaino
Estas aglomeraciones son un tostón gordo pero si no hay más remedio que a las criaturitas hay que mojarlas. De todas formas un servidor que gustaba de rebozarse en arena tras las batallas en la construcción urbanistica en arena mojada con su toque de la fina... no le valen estos sitios, precisamente porque necesito mucho de eso, de sitio, y es que con la hormigonera Feber que me he comprado para hacer rascacielos necesito espacio, un servidor y los peones que me acompañan. Pero lo mejor es el cachondeo en las duchas para quitarse la arena...
Y a la vuelta caravana.... del oeste.
Antonio
Te entiendo perfectamente, amigo Herodes.
Mis padres tienen un piso en Chipiona y, a decir la verdad, llevo veraneando allí desde niño, vamos, que como pueblo me encanta; pero eso, como pueblo costero, pequeño y tranquilo.
Resultado: en lo que va de verano he ido una sola vez (el fin de semana pasado precisamente) sin embargo durante el invierno (sobre todo Diciembre y Enero) suelo ir casi todos los fines de semana.
Saludos.
Me encanta eso tan curioso e intrigante de "pincha aquí" je, je. Una muy buena entrada.
Besos.
Yo es que, a pesar de venir de donde vengo, soy poco playera. Entiéndase lo de "playera" en el sentido de persona que se tira todo el santo día en la playa, pasando calor a lo bobo y poniéndose del mismo color que las gambitas.
A mí, las playas, cuando más me gustan es cuando están vacías o casi. Cuando se puede pasear por ellas sin calor, sin gente, sin sombrillas y sin agobios.
Lo otro, lo de los domingueros y gentes de vacaciones, no es disfrutar de la playa es otra cosa.
Besos
No veas pisha. Hice ayer una entrada antilopera y me iban a comer los bichos... Hace tiempo que no me pasaba por aquí.
Un saludazo...
¿Como ves el Betis para el año que viene? ¿Más de lo mismo? Que hartito estoy der Manué...
Qué való tienes querido amigo jajaja
Yo fui el jueves y casi casi lo mismo, no kiero ni pensar como andaría la playa el finde, madre mia! jeje
Un besito mu grande ;)
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